¿QUÉ ES LA
EDUCACIÓN ?
La educación es un proceso de socialización y endoculturación de
las personas a través del cual se desarrollan capacidades físicas e
intelectuales, habilidades, destrezas, técnicas de estudio y formas de
comportamiento ordenadas con un fin social (valores, moderación del
diálogo-debate, jerarquía, trabajo en equipo, cuidado de la imagen, etc.). En
muchos países occidentales la educación escolar o reglada es gratuita para
todos los estudiantes. Sin embargo, debido a la escasez de escuelas públicas,
también existen muchas escuelas privadas y parroquiales.
La función de la educación es ayudar y orientar al educando para
conservar y utilizar los valores de la cultura que se le imparte, fortaleciendo
la identidad nacional. La educación abarca muchos ámbitos; como la educación
formal, informal y no formal.
Pero el término educación se refiere sobre todo a la influencia
ordenada ejercida sobre una persona para formarla y desarrollarla a varios
niveles complementarios; en la mayoría de las culturas es la acción ejercida
por la generación adulta sobre la joven para transmitir y conservar su
existencia colectiva. Es un ingrediente fundamental en la vida del ser humano y
la sociedad y se remonta a los orígenes mismos del ser humano. La educación es
lo que transmite la cultura, permitiendo su evolución.
Las principales características de la educación son:
a) Función receptiva.
La educación implica, por una parte, recepción o captación
adecuada de información proveniente de fuentes diversas, especialmente de
agentes educativos; por otra, la selección y transformación de la misma, para
integrarla en sentido configurativo y formativo.
b) Influencia humana.
La educación requiere la influencia o contacto humano, la
presencia del hombre que actúa como modelo, como emisor y como interventor; lo
que posibilita la emergencia de
estímulos, información, patrones u objetivos, normas
conductuales, sanciones, puestas en acción, contextos congruentes, etc., que
permitan al educando elaborar o construir su personalidad de acuerdo con un
patrón determinado. Es pues, en primera instancia una intervención, directa o
encubierta, de un hombre sobre otro.
c) Finalidad.
La educación requiere y exige la presencia de una finalidad,
objetivo, patrón ideal, etc., que oriente el proceso y la acción. No es un
proceso azaroso o descontrolado. Por ello se
distingue del mero acontecer biológico, social, etc.
d) Intencionalidad.
La intencionalidad es sustantiva en el proceso educativo. La
educación trata de que el hombre "se construya" su personalidad de
acuerdo con un patrón prefijado. Por eso, la
educación es un proceso intencional. Esta intencionalidad que
reside en un principio en el educador, debe ser asumida progresivamente por el
educando, para que sea autor de su concreta, singular e irrepetible
personalidad.
e) Perfeccionamiento.
La educación hace referencia a perfeccionamiento u optimización, ya que valora más al hombre al elevarse su nivel de determinación o libertad, porque le permite alejarse,
La educación hace referencia a perfeccionamiento u optimización, ya que valora más al hombre al elevarse su nivel de determinación o libertad, porque le permite alejarse,
distanciarse o desvincularse de las respuestas y liberarse de
los estímulos, pudiendo proyectar su conducta antes de realizarla, lo que
supone un factor de control y previsión de consecuencias.
f) Proceso gradual.
La educación es un proceso gradual, que permite desde cada
nivel alcanzado elaborar y aspirar a los siguientes.
g) Proceso integral.
La educación es un proceso integral que se refiere y vincula
a la persona como unidad y no a dimensiones o sectores de ella. Es la persona,
unidad radical, quien se educa. Las
expresiones diferenciales de educación sólo indican acentos
de dimensiones, pero no ruptura o parcialismo, porque todos ellos incluyen el
proceso integral.
h) Comunicación.
La educación es una relación interpersonal por la que alguien
(emisor /educador) transmite a alguien (receptor / educando) un determinado
mensaje (contenido educativo)
mediante un canal apropiado (medio), con la finalidad de
mejorar al destinatario en algún aspecto.
i) Proceso activo
. La educación es proceso activo del sujeto que se educa.
Sólo el hombre "se
construye" por su actividad. El educador promueve,
interviene, pero no educa. Es la puesta en acción
de la persona la que genera el proceso educativo. La
educaci6n implica acción. En cuanto proceso,
deben concurrir en ella la actividad del educador y la
actividad del educando; lo activo tiene, pues,
un doble sentido:
- Atendiendo a la función del educador, que trata de influir
sobre otros y favorecer en ellos procesos
perfectivos sistematizados, es decir, estructurando en ellos
ideas, necesidades, actitudes, etc., para
presentarlas de modo ordenado y coherente. Ello está en relaci6n
con el diseño de una programación
de aula propia que abarca desde el establecimiento de
objetivos, contenidos, actividades,
temporalización, medios, y evaluaci6n, hasta el feed-back que
revisa todo el proceso.
- Atendiendo a la funci6n del educando, éste no sólo recibe
informaciones, sino que las decodifica,
las clasifica, establece relaciones con informaciones
previas, las aplica..., en definitiva, las integra
activamente en una estructura personal.
j) Proceso temporal.
La educación es proceso temporal, porque se identifica con la
vida. El hombre
está y es permanentemente inacabado y su
"construcción" le ocupa su tiempo vital.
Considerada la
Educación como un proceso globalizador al servicio del
desarrollo integral y armónico de la personalidad del alumno, vamos a explicar
de forma equilibrada las cinco dimensiones básicas que intervienen en la
formación de la personalidad:
Entendemos la educación intelectual como el proceso formativo e
intencional que pretende la adquisición y asimilación crítica de la cultura en
una búsqueda constante de la
Verdad. Esto permitirá a nuestros alumnos/as afrontar nuevas
situaciones existenciales que la vida les ofrece, con criterios estables de
interpretación y acción. Este desarrollo intelectual, esencial para la vida, lo
concebimos en una doble vertiente.
Ámbito del propio desarrollo intelectual, es decir, de cara a la
integración comprensiva, activa y dinamizadora de los alumnos/as en el mundo y
en la realidad que les rodea.
Ámbito de la "madurez vocacional", de cara al ejercicio
responsable de la profesión que los alumnos/as elijan para el futuro.
Pretendemos un aprendizaje significativo que:
- Motive la observación y la búsqueda de la verdad.
- Capacite a los alumnos/as para comprender e interpretar la
realidad, valorarla, tomar opciones e intervenir en ella humana y
solidariamente.
- Procure que las propuestas de aprendizaje respondan a los intereses
de los alumnos/as y tengan conexión con sus experiencias personales.
- Asegure que lo aprendido sea práctico y operativo.
- Fomentar el desarrollo de las capacidades y destrezas de observar,
comprender, analizar, sintetizar y evaluar.
- Pretender que lleguen a ser capaces de resolver cuestiones y
situaciones cada vez más complejas, modificando progresivamente sus
estructuras intelectuales y ayudándoles a conseguir una autonomía
progresiva en cada etapa escolar.
- Fomentar las aptitudes intelectuales y el crecimiento de todas
aquellas capacidades que preparan a los alumnos/as para el acceso al saber
a lo largo de toda la vida.
- Intentar formar y hacer crecer el pensamiento creativo, abierto y
divergente.
La afectividad es la base a partir de la que se forman las relaciones
interpersonales y todos los lazos que unen a las personas con su medio.
Se fundamenta en:
- Necesidad de seguridad afectiva: amar y ser amado.
- Necesidad de sentirse útil: convencimiento del propio valer.
- Potenciar el conocimiento de la propia persona -cualidades y
limitaciones-, su aceptación como tal y la superación personal:
- Favoreciendo el diálogo entre lo que creemos, sabemos y vivimos:
intentando que, progresivamente, se vaya dando una transformación de los
conocimientos en valores y de éstos en actitudes y comportamientos.
- Valorando el trabajo como medio necesario para su crecimiento
personal.
- Pretender una actitud de respeto hacia las características de otras
personas, sin discriminación ni rechazo sobre la base del sexo, raza o
cualquier otro rasgo diferenciador.
- Valorar y potenciar el correcto desarrollo psicosexual del alumno/a
como manifestación afectiva de la búsqueda madura y responsable del otro y
cuyo fin último sea la plena autorealización y la felicidad del compartir.
Entendemos la educación social como la tarea de formar personas
sinceras, abiertas, críticas y comprometidas en la continua transformación de
la sociedad para que consigan cada día un nivel más alto de igualdad, justicia,
libertad y paz.
Por tanto:
- Fomentar la comunicación con los demás y la expresión de sus
propias convicciones y experiencias, a través del diálogo, con respeto y
buenos modales.
- Promovemos su
preparación humana y profesional para que puedan aportar los frutos de su
propio trabajo y adopten una actitud crítica, decidida y valiente en la
sociedad.
·
Potenciar el trabajo en equipo y la participación como medios para colaborar y
solidarizarse.
Para la
realización de esta labor:
· Inculcar el amor a la vida
en todas sus manifestaciones, ayudándoles a valorar su propio cuerpo como una
forma creadora y solidaria de estar en el mundo.
· Potenciar el conocimiento,
aceptación, estima y superación de sí mismo.
· Fomentar la adquisición
progresiva de hábitos relacionados con el bienestar corporal y la seguridad
personal, la higiene, alimentación adecuada y el fortalecimiento de la salud.
· Favorecer la educación
psicomotriz y la propia imagen corporal de manera que el alumno/a adquiera un
dominio suficiente del cuerpo, del espacio y tiempo, condiciones indispensables
para el desarrollo personal e intelectual.
· Promover la práctica del
deporte, el ejercicio físico y la expresión corporal como actividades
formativas que conducen al dominio del cuerpo, a la intercomunicación y al
cultivo de la salud física y psíquica.
· Potenciar las actividades
formativas en el tiempo libre y de ocio.
Además de las dimensiones de la educación cabe destacar
que la educación se divide a su vez en diferentes tipos.
Existen tres tipos de educación, también llamados
ámbitos de la educación: la formal, la no formal y la informal.
La educación formal: hace
referencia a los ámbitos de las escuelas, institutos, universidades, módulos.
La no formal: se refiere a los cursos,
academias, e instituciones, que no se rigen por un particular currículo de
estudios.
La educación informal: es aquella que
fundamentalmente se recibe en los ámbitos sociales, pues es la educación que se
adquiere progresivamente a lo largo de toda la vida.
En la educación de uno intervienen
muchas personas, cada una de ellas nos enseñan algo que nos sirve para adquirir
más conocimientos sobre alguna determinada cosa.
Los bebés, niños y niñas tienen
contacto permanente con adultos que satisfacen sus necesidades básicas en la
cotidianidad. Entre ellos están en primer lugar sus padres, hermanos y otros
miembros del núcleo familiar inmediato. Pero, a la familia la acompañan otras
personas en la crianza de sus hijos e hijas (pediatra, cuidadores, vecinos,
amigos de la familia…)
Todas estas personas
interactúan de una u otra manera con el niño y la niña agencian su desarrollo,
aunque no lo hagan intencionalmente. Por esto se les llama "agentes
educativos" y están involucrados en la atención integral de niños y niñas.
Éstos deben ejercer el principio de corresponsabilidad que nos impone la ley
tanto a la familia, como al Estado y a la comunidad. Dada la diversidad de
perfiles que abarca el concepto de agente educativo (personal de servicio,
miembros de la comunidad, familiares o profesionales que se encuentren
vinculados al sector de protección, nutrición, salud o educación) es importante
implementar acciones de formación que, con un enfoque intersectorial y
diferenciado, hagan posible que cualquier interacción con los niños y las niñas
tenga una intención educativa.
Bibliografia:
Paloma Inés Cuesta Harto, 2ºB
Primaria, trabajo grupal

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